Sara Baras
SABORES
Sabores es una obra sin ningún guión argumental donde saboreamos diferentes palos del flamenco y coloreamos cada sentimiento. Se intercalan los números musicales con el baile de manera que el espectáculo va in crescendo no sólo en la variedad de estilos sino en el riesgo asumido por los artistas.
Sabores recorre durante una hora y veinte, distintas sensaciones flamencas intentando dar su carácter a cada número. Se dan cita tangos, seguiriya, zambra, alegrías, martinete, debla, taranto, tanguillos, romance, jaleos, rondeña y bulerías en una paleta de sabores.
Sabores vive la tradición desde el sentir actual que lima las fronteras rítmicas y melódicas de los palos flamencos que se funden en el colorido del baile.
Contamos con dos artistas invitados, dos bailarines de marcada personalidad escénica, José Serrano y Luis Ortega. El cuerpo de baile consta de ocho bailarines para los distintos cuadros.
Se compone una música original para el espectáculo interpretada en directo por ocho músicos dirigidos por José María Bandera: intervienen dos guitarras, tres voces (una de mujer y dos de hombre), un violín, una flauta y un abanico de percusiones. Es un espectáculo de escenografía escueta para dejar el protagonismo al color. El vestuario representa un ballet flamenco de hoy destacando la sencillez formal de los vestidos de las bailaoras y el colorido que varía según el significado de cada palo del flamenco.
CARMEN
…ni más mía que cualquiera
ni más tuya que de nadie
no tengo soga ni rienda
ni guapo que me defienda
y voy y vengo a mi aire…
Javier Ruibal
Carmen es ya un mito que convive desde hace décadas en el imaginario colectivo de la cultura española. La fuerza de su actitud de mujer se ha independizado del personaje creado por Merimé y hoy existe en si misma. Su manera apasionada de vivir ya no es extemporánea y su libertad para tomar decisiones y para vivir está plasmada en muchas y muchas mujeres que albergan, hoy en día, dentro de si, algo de Carmen.
Esa Carmen que Sara Baras ha creado también se ha hecho independiente de la razón creativa del autor de la historia original y del mismo Bizet en su versión lírica. La Carmen de Sara Baras es una consecuencia de si misma, y por tanto se ha separado parcialmente de la música de uno y casi totalmente del hilo argumental del otro. Pero se ha sabido mantener atada a la tragedia del amor que la simboliza, y la artista lo expresa de la mejor forma, con el lenguaje propio que sólo el flamenco puede darle.
Pasión y desengaño están presentes en Carmen, sin estereotipos, eso si, porque la de Sara Baras es una Carmen que sólo está hecha de fuerza, de sentimiento y sobre todo de grandeza. Carmen, el espectáculo, se crece mucho más que una tragedia hecha flamenco. Sin los límites que impone la dramaturgia, la fuerza de su base conceptual está en el gesto y sobre todo en el baile, en esa capacidad infinita de expresión que tiene el flamenco. En Carmen de Sara Baras la jondura del flamenco arrasa la palabra y da paso a la acción.
En el 2000 una Juana I de Castilla, apasionada e intensa, en 2002 la Mariana Pineda, luchadora y altruista; y ahora en el 2007 llega una Carmen libre y auténtica, cuya actitud de mujer es sinónimo de vida.
…Tres mujeres con un elemento común el AMOR…Tres historias que convergen en una sola artista…SARA BARAS